
Los empleados y futuros empleados tienen derecho a no ser discriminados por motivos de edad, raza, etnia, sexo, orientación sexual o discapacidad.
Todos tienen derecho a un lugar de trabajo seguro y libre de acoso sexual.
La ley protege a los empleados frente a la pérdida injusta de su puesto de trabajo.
Para obtener más información o pedir asesoramiento, puede ponerse en contacto con www.fairwork.gov.au.