
Si no cumple las condiciones de su visa o infringe otras leyes de Australia, el gobierno australiano puede anular su visa.
Esto puede impedir que siga estudiando, trabajando y/o viviendo en Australia.
Esto también puede afectar sus perspectivas futuras de solicitud de visa.
También puede repercutir en la evaluación del riesgo país, haciendo más difícil que otras personas de su país de origen obtengan una visa para Australia.