
María es una estudiante internacional en Australia y lleva un año trabajando en limpieza para mantenerse económicamente mientras completa sus estudios.
El empleador de María le paga en efectivo.
Su empleador no retiene impuestos del salario de María y le ha dicho que no declare el dinero en efectivo que recibe como ingresos a la Oficina Australiana de Impuestos (ATO).
María también es consciente de que está mal pagada y de que su empleador no paga la sus contribuciones de jubilación.
El empleador de María le ha advertido que mantenga la confidencialidad de los detalles de su empleo, de lo contrario, la denunciarla al Ministerio del Interior.
María acepta el acuerdo de pago en efectivo porque recientemente ha pasado apuros económicos y le preocupa no poder seguir manteniéndose y continuar sus estudios en Australia si pierde su trabajo.
María está preocupada sobre su situación pero no sabe a quién acudir para pedir ayuda.