
Cuando una persona trabaja como empleado, debe pagar el impuesto a la renta por los pagos que recibe de su empleador.
Su empleador deduce los impuestos de su salario y envía esas cantidades a la Oficina de Impuestos de Australia.
Al final del año fiscal, tiene que presentar una declaración de impuestos.
Al presentar la declaración de impuestos, debe indicar cuánto gana (ingresos) y los gastos que puede deducirse.
En Australia puede optar por preparar su propia declaración de la renta o existen muchos proveedores de servicios profesionales a quienes puede recurrir.